Hablar de agricultura en Latinoamérica es hablar de cultura, economía y resiliencia. Pero también de urgencias: adaptación climática, sostenibilidad y la presión de producir sin comprometer los ecosistemas. Por eso, cuando FONTAGRO, un fondo regional que impulsa la innovación agrícola, y el IICA, el organismo especializado en cooperación agrícola del continente, lanzan concursos para identificar y acelerar las iniciativas más prometedoras de la bioeconomía regional, están trazando un mapa del futuro del agro en el continente.
En ese escenario, participamos con Carbonlytics y Terradai en una convocatoria que reunió soluciones de alto impacto de toda la región. Con la gran noticia de haber sido seleccionados entre las 100 iniciativas más impactantes de América Latina y España, reafirmamos el impacto de nuestras soluciones frente a los desafíos del agro.
Un logro que habla de hacia dónde va el agro
El concurso Agrobioemprendimiento de Impacto LATAM 2025, con más de 1.100 proyectos postulados, destaca proyectos con impacto socioambiental real, innovación validada y potencial de escalamiento.
Lo más valioso de este reconocimiento es que premia una capacidad clave: hacer visible lo invisible del territorio. Con
Carbonlytics medimos emisiones y escenarios climáticos; con
Terradai interpretamos cambios territoriales, coberturas vegetales y riesgos ambientales. Esta combinación responde directamente a los desafíos que FONTAGRO e IICA buscan enfrentar: cambio climático, seguridad alimentaria y transición hacia modelos sostenibles.
Lo que revela este hito sobre la región
Latinoamérica, una de las regiones con mayor biodiversidad del mundo, ha gestionado históricamente su riqueza con información fragmentada. El concurso subraya una tendencia clara: la bioeconomía latinoamericana será relevante si integra ciencia, tecnología e innovación como ejes centrales de producción y sostenibilidad.
Y la selección de nuestras soluciones demuestra que el futuro agrícola de la región camina hacia:
- Decisiones basadas en datos;
- Monitoreo territorial constante;
- Integración entre lo productivo, lo ambiental y lo económico.
Un ejemplo concreto de este enfoque es EcoPalma Petén, el primer modelo en el mundo capaz de generar créditos de carbono certificados a partir del cultivo de palma sostenible. Entre 2017 y 2024 hemos producido más de 162.000 créditos de carbono certificados, conservado 259 hectáreas de vegetación natural y generado más de 300 empleos formales directos.
Estos resultados reflejan nuestro compromiso con soluciones que integran productividad, cuidado ambiental y desarrollo social mediante tecnología. Para lograrlo, incorporamos herramientas de vanguardia como sensores LIDAR y plataformas de inteligencia artificial, que permiten medir con precisión el carbono capturado y asegurar la trazabilidad completa del proceso.
¿Qué sigue?
Más que las oportunidades que se abren, este logro nos recuerda la responsabilidad que asumimos: hacer que la tecnología llegue al territorio y se convierta en decisiones que transformen realidades.
Para la región, este hito confirma que la agricultura del futuro ya no se basa solo en tradición: se basa en datos, monitoreo y soluciones tecnológicas que entienden el territorio tanto como quienes lo trabajan.
Si tu organización comparte esta visión y necesita herramientas para medir y transformar su territorio, estamos aquí para apoyarte.
Hoy celebramos. Mañana seguimos midiendo, observando y transformando el agro latinoamericano.